Flowstar de Laborie es un flujómetro que conecta vía conexión USB a una central con impresora térmica y fuente de alimentación.

El equipo trabaja automáticamente pues se enciende cuando detecta un aumento de flujo y se apaga, según programación, a los 30 segundos de la última señal de flujo. El equipo dispone de software de detección de artefactos y nomograma de Siroky.